Quizá lo que podamos pensar para decir nunca tendrá lectores
Quizá nuestro viaje ya estaba equivocado en el principio y por tanto terminara equivocado, también.
Quizá las lámparas que encendemos, una a una, son apagadas por los vientos una a una.
Quizá nos hayamos esforzado todo lo posible hasta para encender la oscuridad y no hay fuego extra para mantenernos cálidos.
Quizá las lágrimas que llorábamos hasta no poder más, si hicieron la tierra más fértil.
Quizá el sol que cantábamos para que existiera también nos cantaba hasta que existimos.
Quizá mientras más peso cargábamos sobre nuestros hombros, era más grande la fe que teníamos.
Quizá clamábamos enérgicamente sobre los sufrimientos de los demás
Pero tuvimos que estar inmóviles en nuestras propias desgracias
Quizá el nuestro era un llamado que sería atendido; ni tuvimos (ni tenemos) otra opción.
